Decís.
Sucede.
Le hablás a KIBO y ponés en marcha tu alojamiento. Tarifas, análisis, tareas. Desde tu asistente personalizado o directamente desde ChatGPT: conectás tu cuenta una vez y le pedís lo que necesites.
Vos das la dirección. KIBO la lleva a la operación.“KIBO, revisá la tarifa del hotel para el fin de semana.”

Hay un torneo de tenis.
La demanda cambia.
“Aplicala. Y enviá a limpieza el trabajo de hoy.”

